Memoria histórica en “Encontrarás dragones” .- 8.08.11 - Tomás de la Torre Lendínez
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Martes, 23 de Agosto de 2011 12:08

 

Ayer pudo ser. Almorcé con un matrimonio amigo en su casa. En la sobremesa vimos la película Encontrarás dragones. Silencio durante la exhibición. Algún comentario rápido, y al terminar, tuvimos un entretenido diálogo sobre la cinta. Confieso que yo no había podido verla hasta ese momento.

Afirmo, desde el inicio, que en conjunto me gustó. Cuando vas detallando la interpretación, la música, la ambientación, los escenarios, el color, la decoración….comienzo a verle errores de bulto, concesiones excesivas del director, de modo especial, en las armas usadas, y lo más importante el propio guión.

La línea argumental la encuentro enrevesada, los diversos planos del ayer mezclados con el hoy, a quien no esté acostumbrado a estos movimientos en el cine, es fácil perderse y no entender la intención esencial.

Con lo que disiento totalmente es con el “buenismo” instalado en el argumento. El marco general de la película es la Guerra Civil. La trama sitúa a unos héroes de la libertad utópica de aquella II Republica copiadora y ansiosa por implantar en España un estado soviético en el sentido más estricto del término.

Es la misma filosofía que encierra toda la tramoya legal de la Memoria Histórica, implantada en los últimos ocho años en España, que está creando ambientes hostiles en ciudades grandes como Granada, donde la autoridad municipal se niega a colocar un monolito o placa donde no se fusiló a nadie, o en un pueblo pequeño de la provincia de Ávila, donde por enterrar dignamente a unos fusilados se armó ayer un algarada pública entre el medio millar de habitantes y los “filósofos de la memoria histórica”, que estaban allí con intención de montar la gresca.

La película Encontrarás dragones no pasará como una obra maestra del cine. Tampoco servirá para ser mostrada como una exaltación de la figura del fundador del Opus Dei, donde quien borda el personaje es el actor, a quien felicito de corazón. Tampoco presenta ninguna ofensa al santo fundador.

Los productores de esta cinta han deseado crear algo importante y se han quedado en el intento. Igualmente, el director no llega a la altura de La Misión. Se le nota cansado y mayor. Ha deseado hacer un guión valiente y se ha, o le han, engañado con la atmósfera de la teoría buenista de la desmemoriada Memoria Histórica. En los créditos aparece varias veces la fuente del Archivo de la Memoria Histórica.

Este ambiente manipulado y tan lejos de la verdadera historia de la Guerra Civil tardará años en superarse tanto en España como en el extranjero, porque mientras no exista la serenidad intelectual para afirmar que aquella guerra era, y fue, por un odio real y trágico a la Religión Católica para borrarla del mapa, e implantar un régimen ateo y marxista, no estaremos en el verdadero camino de entender esta película y para esto pasarán equis años, que solamente Dios sabe.

Tomás de la Torre Lendínez

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